miércoles, 25 de febrero de 2015

De huidas y búsquedas


Hay en la manera de narrar de Antonio Muñoz Molina una clara voluntad de abolir el tiempo. Un deseo perentorio de alargar el instante que es y casi a la vez se va, de congelarlo, de arrebatárselo de las manos ―de las garras― a ese despiadado caminante que nunca se cansa. Nuestro juez. Nuestro verdugo.

Esa dilatación del momento exacto en el que suceden las cosas, que en la vida de no ficción es tan quimérica e irrealizable como volar sin la ayuda de máquinas o hacerse invisible, es en cambio posible en el reino de la literatura, en donde sólo quien escribe ostenta el cetro de mando e impone su ley.

martes, 17 de febrero de 2015

El prodigio de la contención

El actor Javier Gutiérrez, flamante Goya al mejor actor protagonista por su trabajo en La isla mínima.

Durante años, quizá demasiados, el cine español ha arrastrado una patología severa, la cual propiciaba que películas con un buen guión y una solvente mano tras la cámara no consiguiesen transmitir al espectador lo que en cambio sí lograba el texto en el que estaban basadas, por lo general una novela. Sobreactuación es el nombre de ese mal, y como digo ha arruinado trabajos que podrían haber conocido muy distinta suerte.

Cuando eso ocurría, era inevitable mirar al cine estadounidense, o incluso al francés de los últimos tiempos, tan sólido y eficaz, y decirse: joder, qué buenos son, qué naturalidad tienen los tíos. Parece que no actúan, que son así.

domingo, 8 de febrero de 2015

La grandeza de Banderas


Lo mejor de la XXIX edición de los Premios Anuales de la Academia fue, con diferencia, el discurso de Antonio Banderas tras recibir el Goya de Honor de manos de Pedro Almodóvar, no tanto su pigmalión como su descubridor.

Dani Rovira, conductor de la gala y Goya al mejor actor revelación por la taquillera Ocho apellidos vascos, ayudó a que la cosa no se hiciera pesada y fluyera, pues estuvo notable en general y sobresaliente en algunos tramos; muy por encima de la media de quienes han oficiado de maestros de ceremonias de esos galardones desde su nacimiento. Pero las palabras de Banderas, más propias de un escritor que de un intérprete, eclipsaron cualquier asomo de brillo porque, además de emocionantes y verdaderas, supusieron la constatación de algo que muchos ya sabíamos, que es un gran tipo. Enorme.

viernes, 6 de febrero de 2015

‘El piano del pirómano’ o la alta pira del lenguaje


Todo buen poeta, aun sin pretenderlo, deja entrever en aquello que escribe el temblor que origina sus versos y el peso de su biografía. También, los libros leídos hasta la extenuación. Esto es algo que se cumple al milímetro en este poemario, el sexto, de Ángel Antonio Herrera, quien debutó en 1987, jovencísimo, con el alucinado El demonio de la analogía, y que desde entonces no ha hecho otra cosa que poesía en distintos géneros, incluido el periodístico.

lunes, 2 de febrero de 2015

El talento rara vez se equivoca


«La izquierda es la que hace música, es creativa. La izquierda es inteligente. Luego, la derecha es la que ejecuta». Esta declaración de Paco de Lucía en respuesta a la nada inocente pregunta del periodista Jesús Quintero de qué es más importante a la hora de tocar la guitarra, la derecha o la izquierda, y que le valió una tremenda paliza por un grupo de ultraderechistas en plena Gran Vía madrileña ―corría el año 1976―, es uno de los impagables momentos que pueden paladearse en el documental Paco de Lucía. La búsqueda, dirigido por su hijo Curro Sánchez Varela a partir de un guión escrito a medias con su hermana Casilda.